El blog de la biblioteca del Colegio Don Quijote

Archivo para diciembre, 2012

Cuentos 2º B

El Castillo de los Azuletes

Había un castillo a las afueras de un pueblo, que unos niños descubrieron cuando estaban jugando. Uno de los niños, que era el más valiente de la pandilla, decidió pasar dentro para ver qué había. Se quedó muy triste porque ese castillo estaba lleno de telarañas y de polvo, y muy abandonado. Decidió, con la ayuda de sus amigos ir todos los días a limpiarlo y cuidarlo. Con mucho esfuerzo lograron limpiarlo y restaurarlo y quedó tan brillante y tan bonito, que los habitantes del pueblo quedaron tan agradecidos que le pusieron el nombre de la pandilla al castillo: “El Castillo de los Azuletes“.

Los niños comprendieron que hay que cuidar las antigüedades y los monumentos de  nuestro entorno, y así, en un futuro, poder disfrutar de ellos.

Silvia Campos Villajos.

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Raquel Fernández Expósito 2ºB

Raquel Fernández Expósito 2ºB

Cuentos 3º B

Las Batallas de las Navas de Tolosa.

Érase una vez un caballero llamado Don José de Bartolomé. Don José vivía muy tranquilamente enla ciudad de Zaragoza, hasta que un día le llegó un mensaje de su Rey Pedro II de Aragón. El mensaje le comunicaba que debía reunir inmediatamente a sus escuderos y salir hacia las Navas de Tolosa, provincia de Jaén. tras siete largos días de viaje a caballo, Don José consiguió llegar a la villa y descansar en una humilde posada.

Mientras estaba descansando apareció un caballero de la Orden de Calatrava y le explicó la manera en la que en dos días librarían la batalla contra los musulmanes, que dominaban Al-Ándalus.

Así, el 16 de julio de 1212, el ejército cristiano venció a las tropas musulmanas y, Don José, que resultó salir sano y salvo, pudoregresar a su ciudad muy orgulloso para eguir viviendo tranquilamente.

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El Hada Encerrada.

Os voy a contar una historia que me ocurrió. Una tarde de otoño estaba paseando por el monte. Cuando salieron las nubes, empezó a llover y me refugié en un castillo totalmente destruido. En el castillo, me escondí en una cueva. La observaba fijamente por todos los lados y vi una vasija que estaba tapada por una piedra. Yo fui corriendo, la abrí y entonces…¡salió algo disparado!

Era una cosa brillante… ¡era un hada! Se llamaba María y me contó una historia del pasado que yo os voy a contar.

Los cristianos y los musulmanes estaban en guerra. El castillo era de los cristianos. Lo protegían por si atacaban los musulmanes. En uno de esos ataques, los musulmanes consguieron una de las torres y encontraron al hada. La obligaron a hacer magia y derrotar a los cristianos, que no fueron capaces de hacer nada contra sus flechas y sus espadas.

Cuando los musulmanes ganaron la batalla, echaron de allí a los cristianos y quemaron y destruyeron el castillo. Encerraron al hada en una vasija dentro de la cueva donde yo la encontré. Desde entonces hasta ahora el hada había estado allí encerrada. Por eso quiso agradecerme el haberla encontrado, concediéndome un deseo. Mi deseo fue que este castillo volviera a estar en pie.

Sandra 3º B.

¡Menudo Castillo! Esther Camacho Caro (Sexto de primaria)

Hace mucho tiempo, en un pueblo más grande de lo normal, se encontraba un castillo más raro y extraño que se llamaba Encantado.

En ese pueblo vivía una familia en la que vivían un niño y una niña. El niño se llamaba Arturo, y tenía 12 años; y la niña Alicia, que tenía 10 años. Ellos estaban muy interesados por entrar al castillo pero lamentablemente nadie había entrado, excepto una familia, La Familia Loca.

La familia Loca estaba formada por una pareja de abuelos muy raros y un poco locos, además no soportan los niños, y para ellos todo lo bonito y bueno, es malo y feo. Se llamaban Cacerolo Botín Descalzo y Ramona Loro Sardina. Ellos decían que el castillo estaba lleno de fantasmas y estaba encantado. Mucha gente los creía y otros no, pero nadie se quería arriesgar.

Arturo y Alicia no creían en lo que decían los “abuelitos locos” y tuvieron esta charla con su madre:

  • Alicia: Mamá, ¿es verdad que el castillo está encantado?
  • Madre: Pues… no lo sé pero, ya has oído lo que han dicho Cacerolo y Ramona
  • Arturo: ¡¿Pero crees en esos locos?!
  • Madre: ¡Ya basta! Me tenéis la cabeza loca. No quiero hablar más del tema. Si tenéis alguna duda preguntárselo a Cacerolo y Ramona……

Al día siguiente, Arturo y Alicia fueron a ver a los ancianos a hacerles unas preguntas. Lo único que pudieron sacar era que el castillo estaba encantando, había una gran fiera con unos dientes enormes, bla, bla,bla…..

Arturo y Alicia no creían en nada de eso y los ancianos eran muy testarudos y entonces se les ocurrió la idea de ir al castillo.

En mitad del camino, de unos arbustos, se oyó una vocecita que decía: “No vayáis, muchas criaturas horripilantes os encontrareis”. Unos instantes después de oír eso se escucharon otras voces que decían: “¡Cacerolo! Alcánzame la cacerola que no llego” Esa voz era sin duda la de Ramona Loro Sardina, y de los arbustos apareció Cacerolo que quería asustar a los niños.

Los niños dijeron a coro: “No tenemos miedo a nada”. Unos instantes después vieron una araña y Alicia se echo a gritar:

  • Alicia: ¡ahhh!
  • Arturo: Alicia, no seas cobarde

 

Pronto vieron el castillo y por fuera daba un poco de miedo, pero ellos… ¡se atrevieron a pasar!

Una vez dentro, … no daban crédito a lo que veían: las paredes eran rosas, unicornios por todos lados, flores de colores, … y la gran bestia que decían Cacerolo y Ramona que tenía unos dientes enormes, era un conejito blanco, con dientes pequeñitos.

Por tanto, todo lo que habían dicho Cacerolo y Ramona, era mentira, pero sin maldad, ya que lo que para ellos era bonito y bueno, era malo y feo.

Al final, el castillo en vez de llamarse “Encantado”, pasó a llamarse el castillo “Encantador”

Y colorín colorado, espero que este cuento tan raro os halla encantado.